La amistad es un sentimiento puro y desinteresado que une a las personas, sin tener en cuenta vínculos familiares, o sea, que nace espontáneamente, se elige. Tal vez el vocablo latino “amicus”, provenga de “arome”, pues es una forma de amar, que genera un lazo no solo interpersonal, pues se conocen casos de grandes amistades entre animales, y entre éstos y humanos, derivándose de esas experiencias, la frase “el perro es el más fiel amigo del ser humano”, aludiendo a que este animal, antepone las necesidades de su dueño, a las suyas propias, llegando hasta el sacrificio para complacerlo.

Un vínculo humano esencial, basado en el compañerismo y la confianza
Una de las relaciones que más cultivamos las personas a lo largo de nuestra vida es la amistad, que consiste básicamente en el vínculo afectivo, de confianza, incondicionalidad, y compañerismo, entre dos o más personas, que pueden o no compartir ideas, intereses, siendo que su sustento es el apoyo mutuo, primordialmente.
Los amigos gustan de estar juntos, de compartir conversaciones, discutir ideas, no siendo necesario que siempre estén de acuerdo, pero sí que se respeten, sin tratar de imponerse uno al otro. Si tu amigo no te gusta en su forma de ser, no trates de cambiarlo, simplemente no es tu amigo, ya que para que lo sea, debes sentirse cómodo en su presencia.
Un amigo da todo de sí sin esperar recompensa, pero la amistad requiere sin embargo, una contra prestación de la otra parte, sobre todo espiritual, pues el vínculo debe ser recíproco. Una amistad no correspondida, solo desembocará en dolor, y finalmente en rompimiento del vínculo. Los desagradecidos, los egoístas, los carentes de valores positivos, difícilmente puedan generar una amistad.
No es necesaria la presencia física entre los amigos, pero es necesario cuando la distancia es irremediable, hallar otras formas de comunicación. Hoy en día los adelantos tecnológicos hacen imposible que verdaderos amigos que deban alejarse físicamente, no puedan mantener contacto por vía telefónica, correo electrónico o chat. Como cualquier forma de amor, la amistad requiere ser alimentada.
Un amigo escucha, comprende, ayuda, pero tengamos en cuenta que es una relación de dos. El que hoy es escuchado o ayudado debe estar dispuesto mañana a escuchar o ayudar, y además pensar si lo que le está pidiendo a su amigo, no es un sacrificio demasiado importante para él. Ponerse en el lugar del otro ayuda a dejar de lado egoísmos, para no estar solos en el camino de la vida, pero tampoco apoyándose en el otro, sino compartiendo momentos lindos y desdichados, para juntos, crecer en experiencias y virtudes.
Es en los malos momentos es cuando uno toma real conciencia del valor de la amistad y de lo necesaria que se hace para poder superarlos, porque normalmente todos están cuando todo está perfecto, pero cuando las cosas se complican solamente los amigos verdaderos y leales son los que persisten a nuestro lado.