La solidaridad es uno de los valores éticos se define como la capacidad del ser humano para sentir empatía por otra persona y ayudarla en los momentos difíciles, es un sentimiento de unidad en el que se buscan metas e intereses comunes.
La solidaridad es un valor humano que a veces puede quedar relegado a un segundo plano cuando nos sumergimos en nuestra rutina diaria, ¿te sucede a ti? Sin embargo, hay una serie de acciones cotidianas la mar de sencillas que nos permiten ser una persona solidaria y que podemos incorporar a nuestro día a día.
¿Contribuyes tú a hacer de este mundo un lugar más respetuoso, humano y habitable?
Las acciones que realizas son importantes tanto para ti, como persona que empatiza y se desarrolla, como para tus hijas e hijos, que podrán aprender desde la infancia, mediante tu ejemplo, la importancia que tiene la ayuda a los demás. ¡Te contamos 7 ejemplos inspiradores!
La solidaridad supone la ayuda desinteresada, la empatía y el pensar en los demás y no solo en nuestra persona, el respeto hacia nuestros y nuestras congéneres, el tender una mano a quien no conoces… Para que seas algo más consciente del poder de los pequeños gestos que te convierten en una persona solidaria te proponemos los siguientes ejemplos prácticos y fáciles de seguir:
- Dona sangre. Podrás salvar vidas y ayudar a muchas personas que están esperando una operación. Puedes acudir a hospitales e informarte del grupo de sangre que más se necesita.
- Acoge animales. El abandono de animales es un problema que deriva, entre otras causas, de la falta de respeto a la naturaleza.
- Acoge animales en tu casa durante un tiempo para que sepan lo que es un hogar y sentirse queridos. ¡Será un aprendizaje mutuo!
- Da de comer a una persona sin hogar. Es muy habitual que pasemos por la calle y haya personas tumbadas en el suelo con sus mantas y pidiendo dinero. ¿Qué te parece actuar y comprarles algo de comida?
- Dona ropa, juguetes o medicamentos. No tires a la basura la ropa, los juguetes o los medicamentos en buen estado que no utilices, dónalos para que otras personas puedan aprovecharlos.
- Ayuda a ancianos. Muchas personas mayores viven solas o están solas en residencias. Quizás pasar un rato con ellas y hablar o pasear no solo sea un acto solidario, sino que será un aprendizaje sobre la vida.
- Hazte socio o socia de una ONG o haz una donacion Cada ONG trabaja por distintas causas solidarias, así que podrás hacerte socio y contribuir con una cantidad periódica o hacer una donación puntual a la causa que elijas.
- Apúntate al voluntariado. En este caso donarás tu tiempo para ayudar a niños o a ancianos, cuidar el medio ambiente y otras muchas actividades que te harán crecer como persona y como profesional.
- ¡Elige tu causa!
La solidaridad se puede mostrar de muy diferentes maneras en el día a día, incluso en pequeños gestos como ceder un asiento o el turno a un anciano, ayudar a alguien que lleva un paquete pesado, consolar a una amistad o una persona conocida que no esté bien… Como ves, la solidaridad puede estar en cualquier parte y es probable que ya la practiques sin darte cuenta. Cuéntanos, ¿qué haces tú para ser una persona solidaria con el entorno que te rodea?
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